La Agrupación Leonesa de México celebra la Romería de Nuestra Señora del Camino y sus 85 años de historia
El pasado sábado 26 de septiembre, la Agrupación Leonesa de México se vistió de gala para celebrar una de sus tradiciones más queridas: la Romería en honor a Nuestra Señora del Camino, Patrona de la Región Leonesa. Fue una tarde llena de fe, alegría y encuentros, en la que familias y amigos se reunieron para celebrar, una vez más, el orgullo de nuestras raíces.
La jornada comenzó con la solemne Misa organizada por la Archicofradía de la Virgen del Camino en la Parroquia de Nuestra Señora de Lourdes, concelebrada por Monseñor Francisco Javier Acero, el Padre Paciano Gallegos y el Padre Ángel Lorente. Un momento de profunda devoción que dio inicio a una celebración marcada por la tradición y la fraternidad.
Posteriormente, la fiesta se trasladó al Salón “Reino de León”, que lució lleno de familias, amigos y socios de toda la vida. La celebración contó además con la distinguida presencia de madrinas y directivos de centros españoles hermanos, así como del Cónsul General de España, el Cónsul Adjunto y el Agregado de Defensa Militar, Naval y Aéreo de España en México.
Tras un exquisito banquete, llegó uno de los momentos más esperados: la presentación de los Cuadros Artísticos de menores y mayores. Con música, color y mucho entusiasmo, nuestros bailarines llenaron el salón de tradición leonesa y recibieron los aplausos de un público orgulloso de ver cómo nuestras costumbres continúan pasando de generación en generación.
La emoción estuvo también presente en la presentación de la futura Madrina, Lucía Patón Castañón, realizada por Catalina López de Cárdenas, quien dedicó unas palabras de agradecimiento a nuestra actual Madrina Maricarmen Fernández Cuevas por su cariño, elegancia y dedicación durante su año de gestión. Asimismo, se otorgó un emotivo reconocimiento al Sr. Juan Bautista Pérez del Blanco, querido socio y entrañable amigo de nuestra casa.
Como broche de oro, y en el marco de la celebración de nuestro 85.º aniversario, la pista se encendió con El Rugido del Despecho. Entre canciones, risas y baile, varias generaciones se unieron para disfrutar de una noche que reflejó el espíritu alegre y familiar de nuestra Agrupación.
Fue, sin duda, una celebración para recordar: una tarde en la que la fe, la amistad y nuestras tradiciones se dieron la mano para recordarnos que el orgullo leonés sigue vivo, se renueva con cada generación y continúa siendo una de las grandes razones que nos mantienen unidos.
¡Por muchos años más de tradición, familia y orgullo leonés!
























































